La caída en las ventas, los problemas de abastecimiento de insumos, y la incertidumbre sobre el futuro de la economía frenaron en junio y julio una de las variables más sensibles y relevantes para la producción: la inversión. En junio, el Índice de Producción Industrial PyME (IPIP), se retrajo 6,5% frente al mismo mes del año pasado, mostrando la caída más pronunciada desde que en enero de 2010 se comenzó la medición.
Sólo el 4,7% de las pequeñas y medianas industrias mantuvo firme sus planes para los próximos meses, mientras que el 59,4% no tenía inversiones previstas, y otro 23,4% las canceló a la espera de un panorama más cierto.
Así surge del panel de 200 PyMES industriales relevado en julio por el Departamento de Estudios Industriales de CAME para medir la evolución de la actividad de ese segmento de empresas.
El termómetro PyME indica que por la incertidumbre generalizada sobre el rumbo que pueda seguir la economía se frenaron numerosos proyectos productivos, justamente cuando la pequeña industria más necesita invertir para defender su competitividad.
La postergación de los desembolsos planeados ocurre en parte por la coyuntura sensible: para el 84,1% de las industrias PyMES 2014 está siendo un año "regular" y sólo 11,1% lo califica como "bueno". Si a eso se le suman los ruidos en el mercado cambiario y financiero, y ciertas restricciones de la economía real (subas de costos, problemas en el abastecimiento de insumos), el clima inversor se vuelve más inestable.
ACTIVIDAD
Una dimensión de los problemas que están enfrentando las PyMES industriales es lo que viene sucediendo con su actividad. En junio, el Índice de Producción Industrial PyME (IPIP) que se elabora en base a los datos del panel, se retrajo 6,5% frente al mismo mes del año pasado, mostrando la caída más pronunciada desde que en enero de 2010 se comenzó la medición, y acumulando once meses consecutivos de bajas interanuales.
La actividad de las PyMES industriales se viene retrayendo desde agosto del año pasado, pero a partir de enero de este año, y especialmente en los últimos dos meses, la caída se profundizó. Para los primeros seis meses de 2014 la producción PyME acumula un descenso anual de 4,8% frente al mismo periodo del año pasado, afectando a todas las ramas que se caracterizan por la alta predominancia de pequeñas y medianas industrias.
Las bajas anuales más profundas en junio ocurrieron en: "Productos de metal, maquinaria y equipo" con una caída anual de 17,6%, "Minerales no metálicos" (-6,7%), "Productos Textiles y Prendas de Vestir" (-5,5%), "Calzado y marroquinería" (-5,1%), y "Productos de Caucho y plásticos" (-4,9%).
Las expectativas hacia adelante manifestadas en julio por los empresarios resultaron muy conservadoras, posiblemente a la espera de un panorama financiero más descomprimido, y eso repercute en la recuperación de la inversión. Básicamente la sensación que prevaleció en julio, es la posibilidad de una continuidad en la coyuntura actual. Así,
cuando se le pregunta a las industrias cómo cree que evolucionará la producción de su empresa hasta fin de año, el 68,8% dice que seguirá como ahora, 15,6% que mejorará, y 15,6% que bajará.
PROBLEMAS CENTRALES
El principal problema que notifica la pequeña y mediana industrial en la actualidad, es la caída en sus niveles de ventas. Así lo manifestaron 4 de cada 10 industrias relevadas, que se ven afectadas por la caída en el consumo y la inversión, y por las consecuencias financieras que eso genera en la empresa. Por ejemplo, del panel de industrias relevado surge no sólo que la producción industrial PyME se redujo 6,5% en junio frente a igual mes del año pasado, sino que en ese periodo la facturación de la empresa subió en promedio apenas 7% cuando los costos en ese periodo se habrían incrementado cerca del 30%. Todo indica que la diferencia fue, muy posiblemente, absorbida con menor rentabilidad.
El segundo tema más mencionado por las PyMES al contestar a la pregunta "Cuál es el principal problema que tiene su empresa hoy?", es la suba de costos y las dificultades para trasladar esos incrementos a los precios de venta en un contexto de retracción en la demanda. El 23,4% de las PyMES industriales mencionó esa problemática. Y particularmente en relación a junio, el promedio de las industrias del panel declaró que sus costos de producción tuvieron un alza de 6% mensual ese mes.
El tercer problema más mencionado por las empresas del panel en julio, fue la incertidumbre del país y la economía (14,6% del total de firmas encuestadas mencionó ese ítem). La incertidumbre la sintieron principalmente las industrias proveedoras de máquinas, herramientas, aparatos eléctricos, y bienes de capital en general de otras industrias, que se encontraron con los proyectos de inversión frenados y eso afectó la venta de sus productos. Simultáneamente, muchas industrias con planes de inversión en cartera, responsabilizaron a la "incertidumbre" por la postergación o cancelación de esos desembolsos.
En el orden de problemáticas planteadas, las dificultades para abastecerse de insumos fue el cuarto problema más mencionado (10,2% de las industrias). El 90% de las empresas que se ven afectadas por esa problemáticas, son las que al mismo tiempo señalaron que tenían inversiones previstas pero las cancelaron. "Si no nos garantizan el acceso a los insumos, no podemos avanzar en un plan de inversiones", fue la frase más repetida, sobre todo por aquellas industrias que dependen del componente importado para completar su proceso de producción.
La disputa con los buitres y el impacto sobre las PyMES
"Cuánto cree que mejorará la situación del país y su empresa si se resuelve positivamente la disputa de la Argentina con los fondos buitres?".
Si bien la inversión comenzó a frenarse desde principios de año, ese proceso se acentuó en los últimos meses, coincidiendo con el fallo del juez Thomas Griesa.
Aunque no hay evidencia que la disputa con los holdouts haya impactado en la economía real, en la encuesta de julio se incluyó una pregunta alusiva para evaluar la percepción del empresario sobre cómo impactaría la solución de ese conflicto en su actividad.
Las respuestas reflejan cómo, en mayor o menor magnitud, muchos empresarios encuentran vínculo entre ambos sucesos: el 33,2% de las industrias PyMES consultadas creen que una solución al tema mejorará "un poco" la situación de la economía y la empresa, mientras que otro 7,4% cree que la mejorara "bastante". Para el 59,5% restante, en cambio, la solución al conflicto no generará ningún tipo de efecto, básicamente porque los problemas reales se vinculan a otros desequilibrios.
Buenos Aires, 4 de agosto de 2014